El proyecto se centra en la emergencia de nuevas formas de solidaridad comunitaria y ayuda mutua en el contexto de la crisis sanitaria y económica de la COVID-19. Partimos de la experiencia de la atención primaria en España para explorar otras formas de organización cooperativas de la salud, desarrolladas en España y América Latina. Aspiramos a extraer consecuencias que puedan ser extrapoladas del sur al norte geopolítico y desde los grupos sociales más desfavorecidos hacia otros colectivos en principio mejor preparados. El proyecto quiere servir de referencia académica, pero también proporcionar materia de reflexión a las autoridades y agentes sociales involucrados en el tratamiento y prevención de pandemias, siguiendo las directrices de los ODS 2030.

El objetivo general del proyecto es poner de relieve el papel que el activismo de base y, de manera más general, las comunidades emocionales, desempeñan en la formación de redes de solidaridad y ayuda mutua, contribuyendo al bienestar de la población y a la reconfiguración del espacio político.

En la Línea de Trabajo (LT) 1 se procede al estudio empírico y comparado de la experiencia compartida de la crisis y de las actividades de ayuda mutua que han surgido para enfrentar la pandemia, a través de metodologías de investigación participativa, con especial atención a grupos vulnerables (ancianos, niños, personas sin hogar, habitantes de favelas). La LT 2, más analítica, aspira a contribuir al debate académico de la formación de comunidades emocionales y su relevancia en el cambio social.